El peso del poder sobre las mujeres en «Coliseo político»: Entre la resistencia y la presión pública

Mujeres manifestándose en las calles de Valparaíso mujeres en el poder en Chile
Foto: Francisco Marín

Las mujeres en el coliseo político chileno

Cuando comencé a escribir Coliseo político, tenía claro que el poder no solo se define por las decisiones que toman los líderes, sino también por los desafíos y contradicciones que enfrentan. En el caso de las mujeres que han ocupado posiciones de liderazgo en Chile, la carga ha sido doble: deben demostrar su capacidad constantemente mientras enfrentan un escrutinio público implacable. Nuestro país no ha cambiado tanto: la brecha sigue vigente.

Por eso, en este libro quise retratar con realismo a figuras femeninas que han estado en el centro del debate político. No solo en función de los hechos que marcaron sus carreras, sino también desde sus emociones, sus estrategias y los sacrificios personales que han debido hacer en nombre del poder.

Liderazgo bajo la lupa pública

En Coliseo político, las protagonistas femeninas como Michelle Bachelet, Evelyn Matthei y Camila Vallejo muestran diversas maneras de ejercer el poder, pero todas comparten un factor común: la presión de un sistema que ha sido diseñado para los hombres.

Bachelet, por ejemplo, es retratada en un episodio que expone la soledad de una mandataria en momentos de crisis. Uno de los momentos más emblemáticos de su segundo gobierno, el caso Caval, la golpea en lo más íntimo: su propio hijo envuelto en un escándalo. En esa escena, la política y la maternidad se cruzan de manera brutal, mostrándonos a una presidenta atrapada entre la responsabilidad y el dolor, con inseguridades constantes y con hombres presentes en estas.

Como lo menciono en el libro:

«Michelle pensó que debería haber escuchado a su jefe de seguridad cuando le insistió que era mejor instalar una antena especial, no obstante, ella rechazó la oferta. ‘Coronel, le aseguro que no es necesario, estamos a solo unos minutos de la civilización. Le prometo que si pasa algo importante lo sabremos rápido’. La frase pareció premonitoria»

Por otro lado, Evelyn Matthei representa una versión del liderazgo femenino que ha debido moverse en un mundo extremadamente masculino y hostil. Siempre con una imagen dura, sin concesiones, pero que no la ha eximido de ataques misóginos por parte de sus propios aliados y adversarios.

Camila Vallejo, en tanto, simboliza a una nueva generación que ha tenido que enfrentarse al poder con una carga simbólica muy distinta. Desde el movimiento estudiantil hasta su llegada al Gobierno, ha sido juzgada no solo por sus ideas, sino también por su apariencia, su tono de voz y hasta sus gestos, demostrando que el peso del género sigue siendo un factor clave en la política chilena.

Entre la resistencia y la presión mediática

Una de las constantes en el relato de Coliseo político es la diferencia en cómo se evalúa a hombres y mujeres en el ejercicio del poder. Las mujeres son cuestionadas con mayor dureza cuando fallan, pero sus logros muchas veces son minimizados o atribuidos a factores externos.

Mientras que la imagen de Sebastián Piñera en el rescate de los 33 mineros fue construida como un acto de liderazgo audaz, la de Bachelet durante el terremoto del 27F fue observada como un episodio de debilidad y descoordinación.

Esta desigualdad en la narrativa política queda reflejada en las páginas del libro, donde cada una de las protagonistas enfrenta su propio coliseo, expuestsa al juicio público, a los errores que no se perdonan y a la exigencia de demostrar constantemente que son dignas del lugar que ocupan.

El futuro del liderazgo femenino en Chile

Chile ha avanzado en términos de equidad de género, pero el camino aún es largo. La política sigue siendo un espacio hostil para las mujeres, y Coliseo político busca ser un reflejo de esa realidad. No es solo un libro sobre los que gobiernan, sino sobre la fragilidad del poder cuando se mira desde lo humano.

Al final del día, más allá de la ideología, la pregunta sigue siendo la misma: ¿qué precio deben pagar las mujeres para llegar y, más aun, mantenerse en el poder?

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